Durabilidad del convertidor de Par

La durabilidad y el rendimiento siempre han sido una preocupación para los fabricantes de transmisiones. Lo mismo ocurre con aquellos que fabrican convertidores de par.

Aunque existen muchas modificaciones disponibles en el mercado de posventa y algunas a nivel interno, hay ciertos detalles durante el proceso de refabricación que pueden suponer el éxito o el fracaso del mismo.

Por eso, para hacer bien las cosas siempre es mejor preguntar a alguien que sabe de esto, como  Dave Hammond, dueño y director de Atlantic Torque Converters, quien ha dado a conocer algunas de las claves que garantizarán el éxito de los proyectos en la refabricación de convertidores de Par.

figura-1aPrimero, es fundamental conocer los distintos tipos de embragues que podemos encontrar en los convertidores: el disco de fricción está vulcanizado al cuerpo del embrague y se comprime contra la cubierta del convertidor. El paquete de embrague utilizado (en las imágenes)  es de un Mercedes, y cuenta con un pistón, embragues y un anillo de fijación, igual que los paquetes de embrague de la mayoría de transmisiones.

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El embrague cautivo utiliza un plato de presión y un embrague que está comprimido entre la cubierta y el plato de presión.

El disco triple (la mejora más solicitada normalmente para los Dodge turbo diesel) utiliza un plato con un embrague a ambos lados y un plato con un embrague a un lado y una superficie de acero en el otro, comprimido entre un plato de presión y la cubierta.

Una vez conocemos el funcionamiento y los componenetes de nuestro convertidor, es importante recordar que, como cualquier componente de la transmisión, el Convertidor de Par es tan fuerte como su eslabón más débil. Por ello, es esencial utilizar los aceites adecuados para cada modelo de coche, comprobar los cuerpos de las válvulas y el desgaste de las bombas en los agujeros de las válvulas, sustituir los casquillos del estator y retenes, y comprobar todas las superficies sobre las que van montados.

Pasar por alto alguna de estas “pequeñas” cosas puede implicar tener que gastar mucho más dinero después.